El mundo al revés

Publicado por Carmen Porras | 1:01 | | 0 comentarios »





En nuestra más tierna infancia nos ocurre que no sabemos diferenciar entre lo que es bueno y lo que es malo ya que somos todavía demasiado pequeños para haber tenido tiempo de asimilar de manera instintiva las pautas que los adultos nos empeñamos en hacer prevalecer. Y así, los pequeños podrían pensar en ser de mayores futbolistas o mafiosos, empresarios o asesinos a sueldo, ingenieros o ladrones sin entender del todo las connotaciones que en nuestra sociedad se derivan.

Me pregunto porqué los adultos, de manera cerril, hacemos que nuestros pequeños sigan todos los mismos patrones de pautas y comportamientos…. ¿No estaría bien imaginar un mundo al revés donde el comportamiento normal y la compresión del bien y del mal fuera contraria?

  • Mi Marta se está portando fatal: lleva toda la semana sacando la basura por las noches y dejando perfectamente hecha su cama por la mañana… si sigue así voy a tener que castigarla….

  • Vengo de hablar con el profesor de Francisco y me ha dicho que en esta última evaluación ha vuelto a sacar todo con Sobresaliente…. Parece que por mucho esfuerzo que ponga, no es capaz de pensar en otras cosas cuando el profesor habla, ni de estropear los libros de texto dibujando chicas desnudas, ni mucho menos evitar tener hechos los deberes cada día…. Creo que le voy a llevar a un psicólogo…

  • Mi hija María tenía una cita ayer noche con un chico !! Me pidió prestada esa camiseta que le hace el pecho plano y la falda de vuelo que realza su celulitis… Como me hizo ilusión que me lo pidiera, además le dejé que se pusiera mis medias cortas de nylon…..

  • Hijo! Deja de estarte quieto de una vez y haz el favor de empezar a arrastrarte por el barro que va a llegar tu padre de trabajar y tú vas a seguir limpio todavía !!! Hay que ver lo mal que te portas !!

No es que me imagine un mundo donde todas estas situaciones se suceden tal y como se muestran, pero sí en un mundo donde las cosas no estuviesen predeterminadas. ¿No sería todo mucho más divertido?

Así, conceptos como libertad, justicia, amor, ética, religión o amistad no estarían estereotipados y cada uno podríamos vivirlos de la manera que mejor nos gustara sin a que ojos del resto se tildasen de “buenos” o “malos”. Al final, lo que ocurre es que todos estos conceptos y muchos otros más, no están sino prostituidos por lo que a los adultos nos viene mejor hacer en cada momento.

Quizás esto sea tan sólo un llamamiento a la diversidad de criterios aunque un tanto exagerado… Mejor quedarnos con la frase de Aristóteles: “En el punto medio está la virtud”.

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